Apple Watch Series 8 vs. Fitbit Sense 2: ¿cuál es el mejor reloj para ti?

Hoy en día los smartwatches son probablemente la tecnología con más rápida expansión. Si bien hace solo unos pocos años estos eran un aparato bastante específico, rápidamente se han vuelto moneda corriente.
En esta oportunidad, vamos a hablar sobre dos modelos específicos de relojes inteligentes: el Fitbit y el Apple Watch. Estos dos aparecen como algunos de los modelos más populares entre las distintas gamas, por lo que haríamos bien en prestarles atención.
Mientras vayamos comparando ambas líneas, iremos explicando un poco más sobre todo lo que necesitan saber para elegir un gran smartwatch.
La conveniencia de realizar una mayor inversión económica desde un principio
Al realizar una mayor inversión para comprar un dispositivo de calidad, es posible ahorrar más a largo plazo. La calidad de los materiales de los dispositivos más caros es realmente superior al resto de las opciones. Es por esta razón que ofrecen un rendimiento mucho más alto y, asimismo, cuentan con una vida útil más larga.
En los relojes inteligentes, uno de los componentes que más se desgasta es la batería. Si desde un principio, el dispositivo cuenta con una batería con baja autonomía y de mala calidad, en poco tiempo se dañará. Así como también, la pantalla es uno de los elementos que más se desgastan, por lo que es fundamental que cuente con un buen recubrimiento y con protecciones para que sea más durable.
¿Qué características tengo que tener en cuenta en un smartwatch?
Como con cualquier dispositivo electrónico, antes de comprar un smartwatch es clave conocer bien los componentes. Aunque quienes estén interesados en el hilado más fino van a encontrar algunos otros que influyen en la calidad del equipo, hoy vamos a enfocarnos en los cuatro más importantes: la pantalla, la batería y los distintos sensores.
Entre ellos, el que aparece como el más fundamental es la pantalla, por lo que le dedicaremos un apartado especial a ella. Esta tiene varias partes más específicas, y verlas de cerca nos ayudará a comprenderla mejor como un todo.
Los sensores y la batería
Empecemos por los distintos sensores. Son prácticamente el corazón de un reloj inteligente. Estos nos dicen que podemos hacer con él, ofreciéndonos una serie de opciones distintas que van desde los sensores fitness tracker hasta varios otros más específicos.
Los sensores varían mucho de modelo a modelo, pero los más básicos (e imprescindibles) son: acelerómetro, giroscopio, medidor de ritmo cardíaco y sensor de luz. De todas maneras, estamos hablando de la punta del iceberg.
Si nos fijamos en nuestros modelos vamos a encontrar que ambos incluyen un medidor de actividad cardiaca, electrocardiograma, medidor de oxígeno en sangre, medidor de sueño y un medidor de temperatura. Esto además de los más clásicos como GPS, acelerómetro y demás.
Pasemos ahora a la batería. Los relojes son dispositivos diseñados para que nos acompañen a cada momento, por lo que contar con una batería al nivel de nuestro equipo no es nada menos que esencial.
Aquí vamos a tener que prestarle atención a dos cosas, la velocidad de recarga y la capacidad de la batería. La capacidad de una batería cualquiera se mide en miliamperios (mAh), siendo esta la cantidad de energía que puede acumular. En general, mientras más, mejor. Aunque también hay que mencionar que una batería con menos mAh puede llegar a durar más que una con más dependiendo del consumo.
En el caso del Fitbit Sense 2, nos topamos con una batería de alrededor de 300 mAh, mientras que en el caso del Apple Watch esta es prácticamente idéntica, teniendo 308 mAh.
Pantalla
Vamos a empezar con la que quizá sea la parte más importante de un smartwatch, la pantalla. A través de ella vamos a comunicarnos con el equipo, y una buena parte de la calidad de nuestra experiencia de usuario va a venir de su calidad.
Hay tres cosas relevantes que debemos revisar con atención al comparar pantallas de smartwatch: la resolución, el brillo y la tecnología de la pantalla. Entre ellas, uno podría pensar a simple vista que la resolución va a ser la más importante, pero esto no vendría a ser del todo cierto.
La resolución nos dice la cantidad de píxeles con los que cuenta nuestra pantalla. Quizá ya sepan esto, pero todas las imágenes y videos que vemos en cualquier pantalla están compuestas por pixeles, pequeños “puntos” que arman las imágenes. Mientras mayor sea su número, mayor nuestra imagen.
En el caso del Apple Watch, nos encontramos con una resolución de 396 x 484 píxeles, mientras que en el Fitbit Sense 2 esta es de 336 x 336 píxeles. La resolución entonces aparece como una de las primeras diferencias entre Fitbit y Smartwatch.
La tecnología de pantalla
Sin embargo, aunque es verdad que la resolución es crucial, debido a que mientras más resolución tenga el equipo más nítido y claro va a ser nuestra experiencia visual, la tecnología de la pantalla.
Este último aparece como uno de los factores más importantes. Las pantallas pueden tomar varios tipos, pero las tecnologías más usuales son LCD, LED y AMOLED. La primera, LCD, es un tipo de pantallas muy común y hace unos pocos años era el último avance en este rubro.
Aunque hoy por hoy siguen manteniéndose como una opción sólida, estas son superadas por completo por el siguiente salto tecnológico: las pantallas LED, siendo el AMOLED su última versión. Como vamos a ver, la pantalla aparece como una de las ventajas de elegir un Fitbit sobre un Smartwatch.
El Apple Watch tiene una versión de LED que está a medio camino entre la AMOLED y la LED tradicional, la OLED. Mientras que, por otro lado, en el Fitbit Sense 2 está la AMOLED.
Por último tenemos el brillo.
No podemos dejar de resaltar la importancia del brillo en la experiencia de usuario al comparar Fitbit vs. Apple Watch. Básicamente, el brillo nos va a decir que tan bien se desempeña el equipo en exteriores, en especial bajo el sol.
El brillo se mide en nits, y en el caso de los equipos que estamos analizando estos tienen un total de 1000 nits cada uno. Sin embargo, la tecnología de pantalla del Apple Watch 8 le da una pequeña ventaja.
Este número es bastante respetable, más todavía si lo comparamos con otros modelos. La mayoría de los smartwatches económicos tienen un brillo bastante bajo, lo que hace que puedan funcionar bien en nuestras casas, pero los vuelve casi inservibles al estar debajo del sol.
Con esto último damos por finalizado el artículo de hoy. Esperamos que hayan podido aprender un poco más, no solo sobre estos dos modelos, sino sobre los relojes inteligentes en general.
Nos gustaría que recuerden más los detalles técnicos que los modelos puntuales, debido a que estos les van a ayudar a elegir el equipo ideal en cualquier momento.
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